Ayer soñé. Soñé contigo. Soñé que me querías. Voy a decir la verdad, fue el sueños más dulce nunca soñado..
Soñé que me amabas y no estaba soñando, soñé con tus manos cogiendo las mías. Soñé con tus labios, con tus ojos. Soñé que me sonreías.
Y sí, sólo fue un sueño, pero con eso ya fui feliz. Así pues, si con un sueño me amas y me haces sonreír, con una sola mirada me puedes llegar a matar.
Esos ojos se me clavan en el corazón. Flechas verdes en un rojo palpitante.
Sólo fue un sueño, sólo fue un sueño soñado en el ayer, pero hoy ya nada es lo mismo. Porque un sueño soñado en el ayer hace que el hoy merezca la pena, y al ser hoy un día feliz, mañana será el sueño soñado en el ayer. Porque sólo fue un sueño, un sueño dormido, sólo un beso yaciendo dormida, sólo una caricia de ojos cerrados, tan sólo felicidad en un corazón soñando.
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